Rusia planea responder a las sanciones internacionales legalizando las criptomonedas. Según las autoridades, Bitcoin se convertirá en una herramienta importante en el enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia.
Según el New York Times, la política oficial de Rusia de no aceptar criptomonedas era una cortina de humo. Las estructuras financieras y políticas del país llevan mucho tiempo preparándose para posibles sanciones y el uso de criptoactivos para eludirlas.
Michael Parker, ex fiscal federal de EE. UU., afirma que lleva mucho tiempo siguiendo la actividad de las empresas rusas a la hora de celebrar acuerdos con todos los operadores de criptomonedas. De esta manera podrán escapar del control de las transacciones internacionales:
Rusia lleva mucho tiempo calculando las consecuencias de su agresión. Sería ingenuo pensar que ignorarán la industria de la criptografía.
Rusia ya tenía experiencia en política de sanciones internacionales en 2014, tras la anexión de Crimea. La economía del país está perdiendo alrededor de 50 mil millones de dólares al año. En este contexto, el mercado de activos digitales, por el contrario, está creciendo a un ritmo rápido. Los instrumentos de criptomonedas permiten comerciar sin pasar por el dólar y ocultar a los participantes en las transacciones.
Bloomberg afirmó el año pasado que el centro más grande del mundo para cobrar criptomonedas se encuentra en Moscú. Una investigación sobre una serie de ciberataques a empresas estadounidenses condujo a la ciudad de Moscú, por donde pasaron algunos de los fondos de ransomware.
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